CONCLUSIONES
Evidencia 8 (MCa.2). Interpretar la descripción del uso de la lengua del MCER a la luz de los nuevos conocimientos y habilidades, y explicarlo utilizando sus propias palabras.
Siempre he usado todos mis conocimientos (gramaticales, del mundo, culturales) para enseñar español.
Yo tenía un objetivo enseñar español a mis alumnos y siempre planteaba acciones enfocadas a poner en acto la comunicación , me preparaba las tareas, las planeaba y hacía uso de muchas estrategias para eso, usaba todas mis capacidades pero todo esto lo hacía sin saber ponerle un nombre a cada cosa. El MCER me ha enseñado a usar UN LENGUAJE COMÚN, y esto es muy importante porque así los conceptos serán los mismos para todos, el MCER me da categorías y parámetros que me harán más fácil establecer las competencias generales y comunicativas de la lengua. Ahora me encuentro en una mejor situación para enseñar español a mis alumnos y también para poder evaluarlos, mis tareas ahora tendrán siempre un enfoque comunicativo, incluiré la comprensión, la expresión y la negociación, ahora también he aprendido que realizaba tareas pedagógicas pues estaban dirigidas solo al aprendizaje pero también seguiré aplicando las tareas reales de la vida misma pues estas son más cercanas y fáciles de experimentar.
El alumno que aprende español no abandonará su lengua materna ni sus costumbres sino que se volverá plurilingüe y desarrollará una interculturalidad yo intentaré que mejore en sus destrezas y habilidades. Como profesora debo tener en cuenta los ámbitos de uso o ámbitos de uso de la lengua, como son el ámbito personal, educativo, profesional y público. Cada uno de mis alumnos quiere aprender español por un motivo concreto entonces yo deberé estar a la altura para enseñarle el español según sus necesidades y para el ámbito que le sirva, pero siempre con el enfoque de la acción y para socializar pues somos personas sociales que siempre nos relacionamos con otras.
Antes de hacer este curso reconozco que a veces tenía dificultad para distinguir bien las tareas y sobre todo me confundía entre las tareas de expresión e interacción, pues la línea que separa hablar (expresión oral) de conversar (interacción oral), es muy fina pero el MCER pone a cada uno en su sitio y cada tarea tiene su actividad. Y ahora ha calado en mí ese mensaje de que aprender una lengua no es solo aprender su fonética, las reglas o el léxico sino también su cultura, también he interiorizado que los alumnos no tienen que querer ser como los nativos ni obsesionarse con la perfección sino que tienen que ser felices cuando sepan hacer tareas determinadas para comunicar y socializar. Y les ayudaré a desarrollar destrezas y habilidades prácticas e interculturales, sé que mis creencias y mi personalidad serán clave en mis clases y sé lo importante que es tener en cuenta la personalidad, los valores y las creencias de los alumnos para afrontar las tareas en el aula. Ahora soy más consciente y espero poder poner en práctica de manera eficiente todo lo que he aprendido. Ojalá sea así, y yo misma me animo porque si me lo propongo y lo deseo podrá hacerse realidad.
Siempre he usado todos mis conocimientos (gramaticales, del mundo, culturales) para enseñar español.
Yo tenía un objetivo enseñar español a mis alumnos y siempre planteaba acciones enfocadas a poner en acto la comunicación , me preparaba las tareas, las planeaba y hacía uso de muchas estrategias para eso, usaba todas mis capacidades pero todo esto lo hacía sin saber ponerle un nombre a cada cosa. El MCER me ha enseñado a usar UN LENGUAJE COMÚN, y esto es muy importante porque así los conceptos serán los mismos para todos, el MCER me da categorías y parámetros que me harán más fácil establecer las competencias generales y comunicativas de la lengua. Ahora me encuentro en una mejor situación para enseñar español a mis alumnos y también para poder evaluarlos, mis tareas ahora tendrán siempre un enfoque comunicativo, incluiré la comprensión, la expresión y la negociación, ahora también he aprendido que realizaba tareas pedagógicas pues estaban dirigidas solo al aprendizaje pero también seguiré aplicando las tareas reales de la vida misma pues estas son más cercanas y fáciles de experimentar.
El alumno que aprende español no abandonará su lengua materna ni sus costumbres sino que se volverá plurilingüe y desarrollará una interculturalidad yo intentaré que mejore en sus destrezas y habilidades. Como profesora debo tener en cuenta los ámbitos de uso o ámbitos de uso de la lengua, como son el ámbito personal, educativo, profesional y público. Cada uno de mis alumnos quiere aprender español por un motivo concreto entonces yo deberé estar a la altura para enseñarle el español según sus necesidades y para el ámbito que le sirva, pero siempre con el enfoque de la acción y para socializar pues somos personas sociales que siempre nos relacionamos con otras.
Antes de hacer este curso reconozco que a veces tenía dificultad para distinguir bien las tareas y sobre todo me confundía entre las tareas de expresión e interacción, pues la línea que separa hablar (expresión oral) de conversar (interacción oral), es muy fina pero el MCER pone a cada uno en su sitio y cada tarea tiene su actividad. Y ahora ha calado en mí ese mensaje de que aprender una lengua no es solo aprender su fonética, las reglas o el léxico sino también su cultura, también he interiorizado que los alumnos no tienen que querer ser como los nativos ni obsesionarse con la perfección sino que tienen que ser felices cuando sepan hacer tareas determinadas para comunicar y socializar. Y les ayudaré a desarrollar destrezas y habilidades prácticas e interculturales, sé que mis creencias y mi personalidad serán clave en mis clases y sé lo importante que es tener en cuenta la personalidad, los valores y las creencias de los alumnos para afrontar las tareas en el aula. Ahora soy más consciente y espero poder poner en práctica de manera eficiente todo lo que he aprendido. Ojalá sea así, y yo misma me animo porque si me lo propongo y lo deseo podrá hacerse realidad.
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